27.10.10

Cortinas

En tiempos soleados, abro las cortinas y las ventanas de toda la habitación. La luz del sol penetra cada milímetro de mi vida, y todo lo que existe dentro y fuera de mis límites se unifica a través de la luz.

En tiempos de oscuridad la luz envuelve mis ventanas. La luz del interior llama la atención al exterior. Aquellos que está excluídos pueden ver con más claridad lo que ocurre dentro de los límites; pero yo, que sigo adentro, estoy privada del derecho de ver. La luz que proviene de mí ciega mi vista, y me impide distinguir quién se mueve a través de las sombras.

En tiempos de luz las ventanas permanecen abiertas, pero en tiempos de oscuridad brillar es una exposición innecesaria y peligrosa. Por eso permanecen cerradas las cortinas.

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1 comentario:

Vagó dijo...

Este escrito es tan exquisito que podría comérmelo.

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